viernes, 8 de junio de 2018

La Genealogía Física, SEGUNDA CONFERENCIA, Parte VI


La Genealogía Física
     SEGUNDA CONFERENCIA     

Parte VI

Tomado del libro: “La Genealogia del Hombre.”
De Annie Besant

Entonces se cumplen los imperiosos mandatos de los Señores que son los Gobernadores de todo.
Escuchad algunos de los magníficos versos de las Stanzas del Libro de la Sabiduría:
"Los grandes Chohans, llamados los Señores de la Luna, los de los cuerpos aéreos: Crean hombres, hombres de vuestra naturaleza. Les dan sus formas internas. La naturaleza construirá las cáscaras externas. Varones-Hembras ellos serán.
Los Señores de la Llama también! ... Ellos fueron cada uno a la tierra que tenían designada. Siete de ellos, cada uno a su lote. Los Señores de la Llama permanecen detrás. Ellos no querían ir, ellos no querían crear. Las Siete Huestes, los Señores nacidos de la Voluntad, producen hombres de sí mismos, cada uno en su propia zona. Siete veces siete sombras de hombres futuros nacieron, cada una de ellas de su propio color y especie, cada una de ellas inferior a su Padre. Los Padres, los sin hueso, no podían dar vida a seres con hueso. Su progenie era Bhuta, sin forma ni mente. Por lo tanto ellos son llamados el chhaya" (Stanzas, D. S., II, 17, 18.)

Hay cuatro clases de Monadas lunares prontas para la encarnación humana, y los Pitris Barhishad, descendiendo a nuestra tierra, a la Tierra Imperecedera, segregan de sus cuerpos etéreos un chhaya, una "sombra", un germen de vida que contiene en si las potencialidades de desarrollarse en una forma humana.
Esta sombra es enorme, filamentosa, sin sexo, un Bhuta vacío flotando en la densa atmósfera y en los hirvientes mares. Los Pitris moldean y perfeccionan estas enormes e indefinidas formas proteicas de materia etérea que presentan diversos aspectos, y que contienen los gérmenes de todas formas que los Pitris aportan procedentes de anteriores evoluciones, las cuales son del color de la luna, amarillo-blanco de variados matices. En las cuatro clases de Pitris Barhishad que así proporcionan el germen de vida para la construcción de la forma de su progenie, el hombre físico, hay, como hemos visto, siete distintas subclases, y cada subclase provee de habitantes uno de los siete promontorios: "Siete de ellos, cada uno en su lote ... producen hombres de sí mismos, cada uno en su propia zona".
Pero se dice:
"Siete veces siete sombras de hombres futuros nacieron", y por lo tanto es muy natural preguntar:
¿De dónde procede este séxtuple aumento?
Cada clase de Pitris Barhishad, no solo contiene sus siete subclases en distintas etapas de desarrollo, como ya se ha dicho antes, sino que cada una de estas siete subclases, está constituida por grados sucesivos de evolución, y contiene, por lo tanto, individuos de cada uno de los siete tipos que también se han mencionado anteriormente, y de aquí las "siete veces siete".
Hallándose las Monadas ex lunares en diversos grados de evolución, no podían hallar tabernáculos a propósito para su ulterior desarrollo en los chhayas de un solo grado evolucionario, por cuyo motivo estas cuatro clases de Monadas pasaron a los respectivos chhayas que les correspondían según era el desenvolvimiento que habían alcanzado a su paso por las tres y media Rondas precedentes. Muchas formas, muchas especies, muchos tipos fueron indispensables para que cada Monada pudiese tener su tabernáculo apropiado, y para que las cuarenta y nueve sombras de hombres futuros fuesen provistas de las condiciones indispensables.
Estas formas proteicas, salidas de los cuerpos etéreos de sus progenitores -a la manera que se ve salir el doble etéreo del costado de un médium fueron la primera Raza humana "Humana " diréis.
¿Pero, no es esto que se llama humano, esta extraña, incoherente y confusa forma, más semejante a una masa de limo viscoso -como el supuesto Barthybius- que a un ser humano?
¿Por qué llamáis humana a esta forma?
¿Por qué llamáis humana a la primera aglomeración fetal de células que se forma en la matriz de la madre, la cual es tan distinta de la forma humana?
¿Por qué llamáis a esta aglomeración un embrión humano?
¿Por qué en esta forma, que no es humana, evoluciona el hombre futuro, y por lo tanto el desarrollo debe ser humano y no otra cosa?
Por esto, aunque esta forma nada tiene de humana en apariencia, aunque no es más que el mero embrión del hombre futuro, esto no obstante la llamamos "humana", debido a que la Monada que la informa ha alcanzado la etapa humana, y llamamos a la forma por el nombre de la vida que en ella reside, y no por la mera apariencia externa. Por esta razón decimos que estas formas constituyen la primera Raza humana.
Estas enormes formas son impelidas de acá para allá, y son insensibles y pasivas. Como hemos visto, hallándose la conciencia en el nivel átmico, solo puede afectar muy ligeramente a estos toscos cuerpos, los cuales únicamente poseen por modo muy imperfecto el sentido auditivo y una confusa conciencia del fuego.
Debido a que la conciencia que animaba a estas formas era de una naturaleza tan elevada, se las ha llamado a veces la Raza de los Dioses, así como los hijos de Yoga -los Pitris emitiendo sus chhayas cuando se hallaban sumergidos en la meditación yoga- y hasta los nacidos de sí mismos, por no haber sido procreados por padres humanos. Estas formas son el segundo Adam de las Escrituras Judías.
Los Pitris suministraron sus  chhayas  etéreos,  los  animaron con  su  propio fuego  eléctrico,  los  galvanizaron, por decirlo así, poniéndolos en actividad,
y el Sol les ayudo en su tarea derramando sobre ellos sus vivificantes rayos, el fuego solar,
al mismo tiempo que los espíritus de la naturaleza prestaron su concurso a la obra al recibir el mandato de su Gobernador. "Estas tres entidades produjeron por medio de sus esfuerzos aunados un buen rupa. Este rupa podía permanecer en pie, andar, correr, inclinarse y volar. Sin embargo, no era todavía mas que un chhaya, una sombra sin sentido"(Stanzas, D. S., II, 18.).
El planeta presidente de esta primera raza es el Sol, o más bien el místico planeta Urano, al que el Sol representa.
La multiplicación de estos seres tuvo lugar por división o por brotación, las únicas formas de reproducción posibles para ellos, como lo son aun hoy día para el protisha, su más cercano semejante físico. Estos seres crecían, aumentaban en tamaño, y entonces se dividían; al principio en dos mitades iguales, y en sus últimas etapas en porciones desiguales, produciendo una progenie de un tamaño menor que el suyo, la cual crecía a su vez y producía sus vástagos. Un estudio de la ameba y de la hidra pueden servir de ilustración para comprender estos métodos de reproducción.
En esta primera Raza no se puede hablar de ninguna subraza, si bien podemos mencionar siete etapas de desarrollo cambios evolucionarios. Ninguno de estos seres podía morir; "ni el fuego ni el agua podían destruirlos" (Stanzas, D. S., II, 18.); el fuego era su elemento, y eran inconscientes del agua.
Cuando llega el tiempo en que debe aparece la segunda Raza Raíz, los espíritus de la naturaleza aportan en torno de los chhayas partículas de materia más densa, y con ellas forman una envoltura de una clase mas tupida que los envuelve, de suerte que "lo exterior de los chhayas de la primera Raza, se convirtió en lo interior de los chhayas de la segunda" (Stanzas,  D. S., II, 20.).
De este modo la primera Raza se desvaneció, se absorbió, se convirtió imperceptiblemente en la segunda, y el chhaya que constituía todo el cuerpo de la primera, se convirtió en el doble etéreo de la segunda.
Durante las edades, cuya duración desconocemos, en las cuales vivió la primera Raza, la tierra adquirió gradualmente condiciones más tranquilas y estables, y los cataclismos no fueron ya por más tiempo de carácter general, sino solo locales. Sobre la superficie del liquido desierto apareció gradualmente mas tierra, extendiéndose los promontorios del primer continente, formando así una vasta herradura de caballo, el  segundo continente, llamado el Hiperbóreo, o Plaksha.
Este continente ocupaba el área llamada ahora Asia del Norte, junto con Groenlandia y el Kamschatka, y estaba limitado al sur por el gran mar que existía en donde ahora el desierto de Gobi extiende sus arenosas soledades; Spitzberg, Suecia y Noruega formaban parte del mismo, y se extendía por el suroeste mas allá de las Islas Británicas. La Bahía de Baffin era entonces tierra, la cual incluía las islas actualmente existentes en ella. El clima era tropical, y una rica y exuberante vegetación cubría las risueñas llanuras. No debemos dar al nombre Hiperbóreo el significado que al presente se le da, pues este continente Hiperbóreo era una tierra cálida y risueña, llena de exuberante vitalidad. El nombre Hiperbóreo adquirió su triste significado durante los últimos tiempos, cuando esta tierra quedo sin habitantes a causa del cambio de clima, y debido a los muchos cataclismos que la cuartearon y dividieron.

miércoles, 6 de junio de 2018

La Genealogía Física, SEGUNDA CONFERENCIA, Parte V


La Genealogía Física
     SEGUNDA CONFERENCIA     

Parte V

Tomado del libro: “La Genealogia del Hombre.”
De Annie Besant

A la conclusión de la primera Ronda sobreviene el Pralaya, y entonces tienen lugar edades de reposo, a pesar de lo cual la obra de la construcción de las formas continua. Después principia la segunda Ronda, y la segunda gran clase de Pitris Barhishad llevan a cabo la labor que les es propia. Traen los arquetipos de las formas vegetales al Globo A, las moldean en formas concretas en  el  Globo B,  las  densifican en  el  Globo C,  y esas  formas afectan lo  físico en  el  Globo D, permaneciendo lo animal y humano en la atmósfera, y progresando todo. Los embriones humanos que en la primera Ronda solo asumen la extraña cristalina clase de forma análoga a la del reino mineral, surgen ahora como una planta o un árbol de una gigantesca forma filamentosa no reconocible como humana, puesto que el sello del reino vegetal se halla todavía impreso en el embrión humano en vías de desarrollo. Durante esta Ronda todos los cuerpos son construidos con partículas gaseosas, partícula de los subplanos terceros. En la tercera Ronda los mundos son mucho más densos, aun que todavía luminosos y etéreos. Ahora se desarrollan los animales. La tercera gran clase de Pitris Barhishad son los que tienen a su cargo esta Ronda, y a medida que la obra de densificación prosigue, traen los arquetipos de los animales embrionarios y los moldean en formas concretas que, en el Globo D, asumen formas más perfectas y definidas. Mirando los embriones humanos que durante la segunda Ronda han sido gradualmente desarrollados, los vemos, permaneciendo todavía en la atmósfera que rodea al Globo, asumiendo extrañas formas animales; monstruos repulsivos a nuestros ojos, apareciendo como enormes monos, y con el sello del reino animal profundamente impreso en ellos. En su desarrollo el  embrión humano todavía presenta este  aspecto. Durante  esta Ronda todos los  cuerpos son construidos de partículas acuosas, partículas de los segundos subplanos.
En la cuarta Ronda, la cuarta clase de Pitris Barhishad, los que poseen la forma más densa, entran en acción, y traen los arquetipos humanos al primer Globo. Estos arquetipos son una cosa tan maravillosa como magnifica, demostrando lo que el hombre será, así como lo que ahora es, pues en ellos están contenidos los arquetipos de las siete Razas. El sexto y séptimo de estos arquetipos irradian el esplendor de su belleza, y hacen entrever lo que serán los tipos desarrollados en las Razas y Rondas futuras. Descendiendo lentamente, multiplicándose y densificándose a medida que se aproximan, percibimos entonces a las formas que deben ser desarrolladas en el cuarto Globo - nuestra tierra. Al fin tocamos la tierra sólida. Ahora parece que respiramos de nuevo, después de nuestro viaje a través del espacio. Hemos llegado a la tierra, mas no a la tierra tal como ahora la conocemos, sino a nuestra tierra, la cual nos es por lo tanto más familiar. Habiendo llegado aquí y - respirado, examinemos a nuestro mundo por un momento. Es un mundo bien extraño en verdad; un mundo de tan terrible confusión, de tan grandes convulsiones, que solo podéis oír el estallido de montanas que se hunden, el estruendo de volcanes vomitando ardiente lava, el fragor de gigantescas olas envueltas en piedras y en avalanchas de lava que arrastran a medida que se precipitan en imponentes oleadas, levantando como si fuesen ligeras plumas, a masas que casi son como montanas. A todo esto el fuego se esparce por doquier, y tienen lugar horrorosas tempestades, se desatan vientos huracanados, y en fin, una inmensa agitación y desorden en donde se os figuraría que la vida no puede existir. Esto recuerda a la primera Ronda en miniatura, excepto que la mayor densidad de la materia hacen el tumulto y ruido mucho más intensos que en aquellos mundos sutiles. Sin embargo, también aquí parece ser el fuego el agente dominante, fuego furioso, tumultuoso.
Estas convulsiones continúan sin interrupción durante un periodo de 20 crores (200.000.000 de años), "después de los cuales se hacen periódicas, y solo tienen lugar a largos intervalos"(Comentario citado en la D. S., II, 236). Los Pitris son aquí los dueños de toda esta tumultuosa masa de materia.
Trescientos millones de años han pasado en esta cuarta Ronda sobre el Globo D, durante los cuales los espíritus de la naturaleza han trabajado constantemente en el, formando los minerales, los vegetales y los animales de las especies inferiores. Estos espíritus trabajan en medio del gran tumulto y confusión, y de los restos de la precedente Ronda han utilizado las cáscaras vacías, las formas abandonadas cuando la oleada de vida dejo el Globo D, y las han moldeado en nuevos organismos vivientes, resultando con ello extraños monstruos híbridos, una mezcla de todas las especies, medio humanos y medio animales.
Entre los fuegos, los remolinos de espuma y las nubes, aparecen formas de reptiles de toda clase y condición, las cuales fueron producidas por la "inexperta mano de la Naturaleza", como diría la Ciencia, pero que nosotros vemos que son la obra de los Devas inferiores, los espíritus de la naturaleza, faltos del auxilio del poder director de los Señores de la forma.
Los Señores vienen a ver si la tierra esta pronta para la formación del hombre cuando la incesante agitación toca a su término. Entonces todas estas formas inferiores son barridas, y la superficie de la tierra es a manera de un vasto océano de espumosa agua tibia, vacía de habitantes, permaneciendo la tierra firme debajo de este desierto liquido. En un punto dado aparece gradualmente la primera tierra. Es el pico del Monte Meru, el extremo del Polo Norte, el principio de la imperecedera Tierra Sagrada, la Tierra Bendita, la Tierra de los Devas, llamada también Shvetadvipa, la Isla Blanca, la Tierra Central, y a veces Jambudvipa, nombre dado a la tierra como un todo. Los Parsis la llaman Airyana Vaejo, y dicen con verdad que su gran profeta Zarathushtra nació allí. El Monte Meru, el eje del globo, aunque surgiendo en el Polo, tiene sus raíces profundamente arraigadas en la cordillera de montañas del Himalaya, el "cinturón de la tierra". A medida que la tierra surge lentamente de las turgentes olas del tibio globo liquido, y a medida que su centro el Monte Meru surge en el Polo a manera del Loto de siete hojas, aparecen gradualmente siete grandes promontorios, a cuyos picos se les da a veces el nombre de Pushkara, aunque este nombre pertenece con más propiedad al séptimo continente, constituyendo estos promontorios y su centro la Tierra Imperecedera. En esta tierra deben nacer por turno cada una de las razas humanas, sea cual fuere el punto en donde son conducidas después de su nacimiento. Ella es el lugar del nacimiento de cada Raza bajo el imperio de Dhruva, el Señor de la Estrella Polar. "La Estrella Polar tiene puesto su vigilante ojo sobre ella, desde el amanecer hasta la conclusión del corpúsculo de un Dia del Gran Aliento" (Comentario citado en la D. S., II, 6.) Esta tierra aparece y esta pronta para recibir a sus habitantes, siendo su clima una deliciosa primavera.

La Genealogía Física, SEGUNDA CONFERENCIA, Parte IV


La Genealogía Física
     SEGUNDA CONFERENCIA     

Parte IV

Tomado del libro: “La Genealogia del Hombre.”
De Annie Besant

Ahora bien; la característica del primer Globo, el Globo A, es que nada hay en el que tenga forma  tal  como  nosotros la conocemos; tan distinto es todo lo que allí existe de las formas que nos son conocidas, que ha sido llamado Arupa, sin forma.
Sin embargo, existe forma, aunque no es forma tal como la que es conocida por el hombre mortal. A estas formas se les da el nombre de arquetipos, esto es, formas ideales formadas de la sustancia del pensamiento abstracto, vagas, inconstantes e indefinidas, incomprensibles e inconcebibles a la mente concreta y que solo pueden ser comprendidas debido a que cuando una de tales formas pasa a un plano inferior, estalla en innumerables formas concretas, las cuales se parecen a su original y presentan sus características esenciales, asumiendo rasgos de su imagen. Esto se os hará quizás más fácilmente comprensible si os recuerdo un curioso recurso empleado en los primeros tiempos de la ciencia biológica para demostrar el tipo de una clase.
El profesor Owen, al tratar de la gran complejidad de la clase de los mamíferos, procuro indagar y se esforzó en combinar lo que era común a todos ellos. Encontró cosas idénticas existentes en cada clase de mamíferos,  como por ejemplo la columna vertebral, los cuatro miembros, y así sucesivamente.
Después de un detenido estudio de un gran número de formas mamíferos, combino todas las cosas que eran comunes a cada una de ellas, y las reunió en una forma que no se parecía a nada de cuanto vive en el aire y en la tierra, o en las aguas del mar, y a esta forma le dio el nombre de mamífero arquetipo.
Esto fue un esfuerzo de la imaginación de un hombre de Ciencia para guiar y ayudar la investigación científica, quien "construyo con mas fidelidad de lo que él pensaba". Estas formas arquetipos existen en la mente del Logos como las ideas de cada reino; esto es, los minerales arquetipos, los vegetales arquetipos, los animales arquetipos, y los hombres arquetipos. Ellas existen como ideas; ideas Platónicas se las llama con frecuencia, debido a que Platón insistió tanto sobre ellas en su filosofía. Estas ideas se hallan en la mente del Logos, y los Arquetipos, que son los Pitris Barhishad, las reproducen en el Globo más elevado de la Cadena planetaria. Este es el Globo A, por cuyo motivo se le llama el Globo arquetipo, puesto que contiene los arquetipos de las formas que evolucionan en cada Ronda. En los Puranas se describe o se alude a veces a estas formas, y sus descripciones nos parecen extrañas, grotescas e ininteligibles. Muchos de nuestros eruditos, que conocen algo de la ciencia moderna, se ríen de los antiguos Rishis que trataron de describir estas extraordinarias formas, distintas de todo lo que la humana mente puede concebir. Pero los Rishis sabían algo más que lo que la ciencia moderna sabe; conocían las formas arquetipos, la base y fundamento de todas las formas, y aquellas extrañas criaturas de que se os habla en los primitivos relatos Puránicos son arquetipos, y no formas tales como las que existen en los planos inferiores. No conozco lenguaje alguno, ni descripción alguna que pueda dar una mejor idea de esta maravillosa estructura, que la que podéis hallar en los relatos Puránicos, por muy oscuros, extraños y grotescos que puedan parecer. Estos relatos son cuando menos la mejor descripción que en lenguaje humano se pueda dar. Analicemos el primer punto.
Como tuve ocasión de manifestaros ayer, en cada Ronda tiene lugar una evolución elemental, mineral, vegetal, animal y humana de una clase especial. Las formas que todavía no han nacido en los Globos de la Cadena, ya no existen en la mente del Logos creador, sino que rodean a dichos Globos como embriones, de suerte que en la atmósfera de estos Globos podríais leer su historia. Esto es una de las cosas que se quiere dar a entender por medio de la frase “leer en la luz astral".
En el primer Globo de la primera Ronda de nuestra Cadena,
los Pitris formas los arquetipos de los tres reinos elementales y del mineral;
sólo los tipos del más elevado reino elemental alcanzan la perfección;
los tipos de los reinos elementales medio e inferiores son tipos embrionarios,
Y los del reino mineral son meros gérmenes, aunque contienen todas las posibilidades del reino mineral perfecto de la cuarta Ronda.
La primera clase de Pitris Barhishad forma estos arquetipos de tenue y sutil materia, poblando con ellos el Globo ígneo.
En la atmósfera que rodea al Globo, las otras tres clases de Pitris Barhishad se ocupan en desarrollar  los embriones del  futuro reino vegetal para la segunda Ronda;  los embriones del reino animal para la tercera Ronda, y los embriones del reino humano para la cuarta Ronda. Estos embriones no tienen semejanza alguna con las futuras formas vegetales, animales y humanas, pues no son más que meras cristalizaciones -si es que esta palabra puede aplicarse a una clase de materia tan sutil- meras agregaciones de sustancia.
Estos embriones se hallan en la matriz de la naturaleza del mismo modo que los embriones en la matriz (de la madre, y con verdad se ha dicho que cuando lleguemos a comprender el misterio del desarrollo y crecimiento humano, todo el proceso de la actividad creadora se presentara claro ante nuestros ojos.
Nuestros Pitris trabajan en este primer Globo A, y como se ha dicho, forman los arquetipos, revistiéndose con las formas que ellos mismos han creado.
Luego pasan rápidamente a través de las formas embrionarias que existen en la atmósfera que los rodea, afectándolas con el primer impulso de la naciente vida fetal.
Después pasan al segundo Globo, el Globo B, en donde moldean las múltiples formas concretas que proceden del arquetipo original.
Poco es el cambio que se percibe en las formas que existen en la atmósfera. Todo el esfuerzo se consagra a lo elemental y al mineral, en los cuales se realiza un gran progreso. Más adelante pasan al tercer Globo de la Cadena, el Globo C, en donde moldean formas mucho más densas; sin embargo, esto no es más que la densificación del fuego, tal como podéis percibirlo en, las capas más blancas, mas amarillas, o más rojo brillantes de una llama. En el fuego de los Globos sucesivos solo hay estas diferencias. Por último pasan a la Tierra, en donde el mineral afecta lo físico, permaneciendo todavía las demás formas en la atmósfera  que los rodea. Las formas germinales de los minerales aparecen confusamente en nuestra ígnea y brillante Tierra como sutiles y luminosas películas, y así continúan hasta que el séptimo Globo es alcanzado, y todo el reino mineral germinal está formado, aunque formado solo de tenues capas; no de minerales como los que os son familiares - salidos, cristalizados y en otras distintas formas- sino siempre en masas brillantes y gaseosas. Todo lo que entonces existe en el reino mineral, se encuentra en el ultimo Globo de la primera Ronda, en gérmenes sutiles y tenues que deben ser enriquecidos, densificados, fortalecidos y mezclados en las Rondas sucesivas.
Podemos reasumir la tarea de estos Pitris diciendo que
en el Globo A, dan las siete formas arquetipos para cada reino;
en el Globo B propagan las formas que contienen las esencias de cada arquetipo; en el Globo C, densifican estas formas;
en el Globo D las moldean en materia más densa todavía; 
en el Globo E las hacen más complicadas y las refinan ligeramente;
en el Globo F las construyen de materia más sutil; y finalmente,
en el Globo G las perfeccionan.
Este es el método seguido en cada Ronda, y de este modo trabajan los Pitris, aunque en la primera Ronda solo refine la materia que los rodea  y moran en ella por algún tiempo con el fin de asimilársela.  En su construcción solo emplean los cuatro subplanos superiores de la materia de cada plano.
Ahora bien; a medida que la primera clase de Pitris Barhishad llevan a cabo esta labor en cada Globo, las Monadas exlunares, que van llegando a la Cadena terrestre, se introducen en las formas que ellos moldean y abandonan. 
Las Monadas procedentes de la Luna pasan primero por los reinos elementales, y después de estos al reino mineral y a otras formas abandonadas por los Pitris. Como vimos ayer, las siete clases de estas Monadas se hallan en distintas etapas de evolución, por cuyo motivo desde las más elevadas a las más inferiores presentan poderes en escala cada vez más y más descendente. Algunas de ellas, las más jóvenes, apenas habían alcanzado la vida senciente en la Cadena Lunar; otras habían pasado por los reinos lunares y hablan alcanzado los tipos de las formas animales lunares. Esta diferencia de desarrollo, de evolución de la conciencia, es de suma importancia. Cuanto más desarrollada esta la Monada, tanto más rápido es su progreso a través del reino de las formas. De aquí que exista un abismo cada vez más hondo entre una y otra clase de Monadas a medida que evolucionan. Las menos evolucionadas se quedan cada vez más y más atrás a causa del rápido progreso realizado por las más desarrolladas.
Quizás me será dable simbolizar mejor este punto -solo simbolizarlo, puesto que la diferencia de retardo en cada clase es de 1/7 - si os recuerdo el método aritmético de aumentar bien sea por medio de la suma o por medio de la elevación a potencia. Suponed que principio con 3 y continúo añadiendo 3, en cuyo caso tendremos 3, 6, 9, 12. Esto puede ser tornado como simbólico de un grado de progreso. Suponed ahora que procedo por progresión geométrica -3, 9, 27, 81. Mi primer método solo me dio 12 a la cuarta operación, al paso que el segundo me da 81 y esta diferencia en los totales es debido a la diferencia de grado de progresión. Algo de esto sucede con las Monadas exlunares, puesto que, en el Globo A, cuando la primera clase ha alcanzado la mas inferior de las siete etapas de la forma humana suborganica, habiendo con esto pasado a través de cuarenta y tres tipos de formas, la última clase solo ha pasado por una etapa, la mas inferior de las siete etapas del reino elemental mas inferior. Las primeras avanzan siete veces mas rápidamente que las ultimas. Al fin de la primera Ronda, la primera clase de Monadas exlunares ha pasado a través de cuarenta y nueve etapas de evolución de la forma; siete etapas en cada uno de los siete reinos. Las mas inferiores, la séptima clase, solo ha pasado durante este mismo tiempo a través de siete etapas de evolución de la forma, las siete que constituyen el reino elemental mas inferior. En las restantes Rondas, las Monadas de la primera clase no pasan a través de los reinos inferiores, sino que entran directamente en el reino humano.

viernes, 1 de junio de 2018

La Genealogía Física, SEGUNDA CONFERENCIA, Parte III


La Genealogía Física
     SEGUNDA CONFERENCIA     

Parte III

Tomado del libro: “La Genealogia del Hombre.”
De Annie Besant

Las cuatro clases de Barhishad o Pitris Lunares, los Pitris Rupa, presiden respectivamente las  cuatro Rondas sucesivas de nuestra Cadena terrestre.
Los que poseen los cuerpos más sutiles dirigen la primera Ronda;
los que le siguen en orden sucesivo la segunda;
los siguientes la tercera,
y los que poseen los cuerpos más densos dirigen la cuarta, la Ronda en que se forma la materia más densa.
Cada una de estas cuatro clases tiene sus peculiares siete grados, o subclases, de suerte que en cualquier Ronda o Globo nos hallamos con las llamadas "siete clases de Pitris", Y más de un estudiante, al notar esto, se ha quedado perplejo y confundido, recordando que existe otro pasaje en que se habla de siete clases de Pitris, entre las cuales están incluidos los Pitris Agnishvatta, mientras  que  aquellas siete  clases  están  todas  constituidas por  Pitris  Barhishad. Esta confusión cesa desde el momento en que el estudiante se da cuenta de que cada una de las siete grandes clases, las cuales se hallan divididas en Arupa y Rupa, están constituidas por siete subclases, distintas unas de otras por diferencias en su evolución. Así, pues, en las cuatro grandes clases de Pitris Rupa tenemos veintiocho subclases, siete en cada clase, y solo con estas subclases estamos relacionados en cada Ronda sucesiva. Solo una de las grandes clases está relacionada con cada Ronda, y esta única clase es la que constituye las sub-clases, esto es, "las siete clases de Pitris Lunares" de que se habla.
Estas cuatro clases se distinguen por las diferencias de sus upadhis. La primera no tiene ningún upadhi inferior al Karana sharira;
la segunda tiene para vehículo activo el cuerpo mental;
la tercera emplea el cuerpo astral,
y la cuarta se halla revestida con el doble etéreo.
Así, pues, a medida que los Globos se hacen cada vez más densos en las Rondas sucesivas, los Pitris que sucesivamente dirigen la evolución física, aportan a su labor estos cada vez más densos vehículos de actividad, los cuales les son indispensables para la tarea que se les ha encomendado. Cuanto más estudiamos el plan de la evolución, tanto más nos quedamos extasiados ante la exquisita trabazón de todas sus partes.
Los Pitris Barhishad pertenecen -como se dijo en la primera conferencia- a la última de las Jerarquías u Órdenes Creadoras, llamada por nosotros la séptima, aunque en realidad es la duodécima. Estos Pitris tienen bajo  su  inmediata  dirección,  grandes  huestes  de  espíritus  de  la  naturaleza, los  cuales  son  los  actuales constructores de las formas, los masones, mientras que Ellos pueden ser comparados con los arquitectos, nombre que en realidad se les da con frecuencia. Ellos dan las formulas, los modelos, los planos que son seguidos y al momento ejecutados por sus subordinados los innumerables seres que seleccionan las partículas materiales y las colocan en el sitio que les corresponde. Puedo hacer notar de paso que, desde el momento en que en la literatura Inda se aplica la palabra "Deva" al conjunto de estos seres, la necesidad de los familiares treinta y tres crores de Devas para llevar a cabo los trabajos de la naturaleza se hace clara y evidente, y no debe causar sorpresa alguna.
Cuando los Puranas hablan de la tierra y sus seis Globos, os presentan aquella extraña pintura de la que me temo que más de un erudito indo se habrá reído con frecuencia. Me refiero a las siete zonas, o a los siete dvipas, como se les llama, y a los admirables océanos de leche y crema, etc., que separan a los unos de los otros. "Que fábulas tan necias escribieron los antiguos", dicen nuestros modernos críticos.
Sin embargo, los antiguos escribieron mucho mas sabiamente que los científicos del siglo x, puesto que por medio de una grafica pintura nos dan una idea de la aparición de la Cadena planetaria, y de que cada dvipa o mundo, es un Globo de dicha Cadena, y que lo que se llama el océano, es la materia que existe entre cada uno de los Globos , los cuales están separados por un mar que nadie puede cruzar, excepto aquellos que han sabido construirse sus upadhis superiores, y son por lo tanto aptos para navegar a través de estos maravillosos mares de materia.
Si os fuese posible elevaros a un piano superior, y desde allí contemplar la Cadena planetaria, veríais con entera claridad y exactitud lo que se describe en los Puranas; esto es, veríais a los siete dvipas y a los siete océanos que los rodean; a revueltas masas de materia de diversas densidades agitándose entre los Globos, las cuales, según el modo de clasificar terrestre, aparecen liquidas en su aspecto general.
La equivocación ha consistido en que la gente ha tratado de identificar estos dvipas con cosas del globo físico, siendo así que son los siete mundos de la Cadena, los cuales son completamente distintos entre sí, siendo el Jambudvipa nuestra tierra, nuestro mundo.
Estas descripciones puede que no estén de acuerdo con las modernas ideas de precisión y exactitud de la nomenclatura científica, pero ellas aportan una idea gráfica y vivida a la mente ordinaria para la cual se destinan. El vidente moderno reconoce fácilmente las cosas descritas cuando, desde el punto de vista en que los escritores puránicos contemplaron la escena, dirige del mismo modo su mirada hacia este maravilloso panorama, Y percibe a su vez los siete Globos en medio de los océanos de inorgánica materia que los circundan.
Volvamos a nuestra descripción del fuego, y a los tenues globos que giran entre agitadas llamas.
La primera clase de Pitris Lunares desciende sobre el primero de estos globos, que es el más sutil, el más sutil de todos. Ellos dan los primeros modelos de las formas que todos aquellos que les seguirán después emplearán como tabernáculo. Estos modelos están basados en las Ideas contenidas en la mente del Logos Planetario, pero ellos moldean las formas, ellos dan la primera forma a la materia Ígnea que debe servir de morada a las recién llegadas Mónadas procedentes de la Cadena Lunar.
Deben asimilarse la materia de la Cadena, pues de otro modo, ¿cómo habrían de ser aptos para construir con ella las formas? No pueden trabajar con materia que no es la suya. Por lo tanto, lo primero que deben hacer es pasar ellos mismos a través de cada clase de materia, y, reuniéndola en torno de sus cuerpos aéreos, moldearla por medio de su fuego creador en formas germinales, las cuales se desarrollarán Y perfeccionarán gradual y lentamente, Y se convertirán en el decurso del tiempo en las formas que conocemos en la cuarta Ronda en nuestro cuarto Globo. Cada subclase de Pitris debe moldear en cada reino de cada Globo siete formas típicas, pues en cada reino de la naturaleza hay siete tipos existentes el uno al lado del otro, los cuales corresponden con los siete tipos que constituyen cada una de las siete subclases de Pitris de cada Ronda. Estas formas típicas son meras películas de materia ígnea en la primera Ronda.

La Genealogía Física, SEGUNDA CONFERENCIA, Parte II


La Genealogía Física
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Parte II

Tomado del libro: “La Genealogia del Hombre.”
De Annie Besant

No ignoráis que esta identidad de nombre aparece también en la literatura Inda, en los shraddhas y en la conversación ordinaria cuando se habla de los Pitris, pues cada difunto, en una cierta etapa, después de la etapa Preta, entra en Pitriloka, y se le clasifica entre los Pitris, a pesar de lo cual sabéis muy bien que estos seres humanos, a los cuales se clasifica entre los Pitris, se hallan más bien bajo su amparo y protección, y son defendidos, vigilados y dirigidos por aquellos que participan de su naturaleza, y así no confundís a los Pitris de nuestra humanidad que permanecen en Pitriloka por un determinado tiempo después de la muerte, con los grandes y poderosos Pitris que constantemente son invocados en el shaddha, y que son hijos de los Hijos nacidos de la mente de Brahma. La confusión es por esta causa muy común, y ha persistido en nuestra propia nomenclatura. Permítasenos, pues, en gracia al objetivo que nos proponemos en estas conferencias, dar el nombre de Pitris únicamente a los Señores de la Luna, y así no los confundiremos con nuestra humanidad ordinaria, a la cual dirigen, por lo que a la evolución física se refiere.
Ahora bien al fin de su evolución en la Cadena Lunar, estos Pitris se sumergen en el Logos planetario, el Gobernador de la Cadena. Como diríamos ahora, han alcanzado el Nirvana, han entrado en la conciencia del gran Señor bajo cuyo gobierno han evolucionado; han pasado a formar parte de Su ser; se han convertido, por decirlo así, en los gérmenes de vida de Su cuerpo.
Cuando la Cadena Terrestre principia, la cual es el nuevo cuerpo del Logos Planetario -llamado a veces, a causa de Sus funciones, Brahma, el Creador, la reflexión del gran Brahma del sistema- estos Pitris nacen de Su "Cuerpo del Crepúsculo".
Los cuatro Cuerpos de Brahma son las cuatro Cadenas planetarias. La primera es Su Cuerpo de Tinieblas;
la segunda Su Cuerpo del Día;
la tercera, la lunar, Su Cuerpo del Crepúsculo;
la cuarta, la terrestre, el punto de vuelta, Su Cuerpo del Amanecer.
Nacidos así de Él, estos Pitris son llamados los Hijos del Crepúsculo, los nacidos de la Voluntad, y los Señores del Yoga. A veces se les llama también Svayambhuva, puesto que no nacieron, sino que salieron del Cuerpo del Señor. En el Vishnu Purina se dice que nacieron de Su Cuerpo del Crepúsculo, cuando El estaba meditando en Si Mismo como Padre del mundo, y en el nacimiento del mundo que debía contener hombres; y el Vardha Purana se expresa de un modo parecido, diciendo que nacieron del color del humo cuando El meditaba sobre la producción de todas las especies de seres. Cuando El pensaba en Si Mismo como Padre, entonces fue cuando salieron de Su Cuerpo del Crepúsculo estos Pitris nacidos de la voluntad, los Señores de la Cadena Lunar.
Poseyendo estos Pitris la cuádruple materia, así como el fuego Creador, podían dar al hombre su doble etéreo, prana, Kama animal y el germen animal de la mente. Más allá de esto nada podían dar, pero esto bastaba para llevar a cabo la evolución física, para la construcción del hombre animal, y todas las demás formas inferiores.
Se dice que estos Pitris se hallan bajo el poder de Yama, el Señor de la Muerte, al cual se da el nombre de `Pitripati", el Señor de los Pitris. De aquí que los cuerpos que dan al hombre son mortales, nacidos bajo el imperio del Señor del Cambio y de la Muerte. Ellos no pueden dar lo inmortal, sino únicamente lo mortal, bajo el imperio del Señor de la Muerte. Los hombres son su progenie, y por lo tanto deben formar parte del reino de la Muerte; y así los hijos de la Tierra difieren de los hijos de Buddha, el planeta Mercurio, pues sus hombres son inmortales, mientras que los hijos de la Tierra son mortales. Por otra parte, estos Pitris evolucionaran por medio de la labor que llevan a cabo en la Cadena terrestre, y de esta suerte escaparan al imperio del Señor de la Muerte, y en la próxima Cadena planetaria, la quinta, ejercerán de Manasaputras, los Hijos de la Mente y Señores de la Muerte.
Tal es nuestra primera vislumbre de los Pitris Lunares. Como ya he dicho, los veremos reaparecer una y otra vez. Primero los vemos aparecer en su carácter de Dueños y Señores de la materia, cuando en esta Cadena deben aparecer formas vivientes, cuando los Globos son formados, pero todavía se hallan desprovistos de seres vivientes, cuando la materia del Globo solo se halla moldeada en forma globular. Los encontramos al principio de la primera Ronda.
De cómo podré haceros una descripción de lo que el "Ojo Divino" puede percibir cuando es dirigido por algún Yogui a esta primera Ronda? Yo bien quisiera haceros una descripción que, aun cuando necesariamente imperfecta, llevara a vuestra mente alguna idea definida. Imaginaos a una enorme masa de palpitante materia, agitándose y girando Con vertiginosa rapidez, revolviéndose, precipitándose y dividiéndose en confusas y turbulentas masas, y combinándose lentamente, según las tres distintas densidades, en siete tenues formas. En estricta verdad, apenas podemos darles el nombre de formas, pues hasta cuando descendemos a la cuarta, la más material de estas formas, solo podemos percibir un débil vislumbre del primer rupa de la Tierra, una mera película de akasha, tenue, radiante, luminosa e ígnea. Nada hay visible en esta Ronda, excepto el fuego que de ella forma parte. Percibimos confusamente estas siete formas, de las cuales la cuarta, la que debe ser nuestra Tierra, es la más perceptible. Por encima de ella, en el arco descendente, se vislumbran tres sombras de más en más vagas y vaporosas, y en el arco ascendente de la misma, otras tantas sombras apenas perceptibles. En conjunto, un vasto panorama de llamas que asumen y luego pierden la forma de globos, enorme, maravilloso, que inspira terror, y en el cual existe una fuerza irresistible y una energía indomable.